El monje que vendió su Ferrari.
XIII.- El secreto de la felicidad de por vida.
Julián concluye su visita con el último mensaje de sabiduría que aprendió en aquel paraíso natural llamado India…
¡Vive el presente! En si ese es el mensaje que dejo Julián a John, pero no solo le dio “ve y vive tu vida” sino también le dio ejemplos incluso de su vida también le dijo que parte de ello era ser parte de la infancia de sus hijos.
John entendía casi todo solo una cosa no le cuadraba: Julián no tenía hijos, por lo cual le pregunto como el sabia de ello o como es que el se atrevía a mencionar algo así.
Sería la primera vez que se vería llorar a Julián, porque el conto su historia secreta, la que John no sabia; el tuvo una familia.
Julián perdió a su hija una día de octubre, después de este acontecimiento el intento buscar refugio del recuerdo en el trabajo donde hizo un “boom”, pero después su esposa lo dejo por que el se obsesiono con el trabajo a tal grado que llego a dormir en la oficina.
Julián termino su historia y John se dio cuenta que Julián aprendió del dolor en aquellos montes en Sivana.
Julián concluyo diciéndole la verdad: el cambio de las enseñanzas no son de la noche a la mañana o de solo decir “quiero cambiar” sino que es un proceso que cuesta trabajo, el vivir el presente lleva grandes retos como el no preocuparse por cosas vanas, sino es el disfrutar de la majestad de todas las cosas que nos rodean sean así como el cielo, el sol, una flor cualquier cosa.
El vivir el presente es algo por lo cual estamos vivos. Es una de las cosas mas importantes en la esencia humana porque es la forma en la cual vivimos, interactuamos e incluso como amamos. El vivir el día a día es simplemente ver la grandeza del todo.
Lo único que dejo Julián de su visita fue una taza vacía en la casa de John y una enseñanza profunda en la vida de todos lo que leímos su historia.